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Archive for the ‘Uniones tejidas al crochet’ Category

Pocas veces se habla sobre este tema que es tan específico, pero de tan imprescindible dominio en el arte del crochet. La mejor manera, la más cómoda y fácil, y que asegura uniones más prolijas, consiste en tejer la unión misma, a ganchillo, tomando como base puntos (o partes de puntos, si se trata de uniones laterales) coincidentes desde una y otra de las partes a unir, y realizar allí toda una hilera de medio punto. El hecho de que la unión sea tejida y no cosida garantiza que la misma no resulte nunca “tirante”, ni tampoco demasiado floja.

Para todo sweater, chaleco, o blusita tejida, la primera de las uniones a hacer es la de los hombros, siempre; los bordes a unir en esas partes en todos los casos son la última vuelta que se ha tejido, por lo cual será más fácil ya que de por sí habrá “cadenas” (o sea, el cierre natural de medio puntos, varetas, etc. de la última hilera) sobre las cuales tomar la hilera de medio puntos que conformarán la unión. Luego, si hay mangas, se une la parte superior de cada manga a las partes delantera y trasera ya unidas por sólo los hombros (se colocan, extendidas sobre una mesa, las piezas unidas, y se pone el centro exacto del borde superior de la manga justo sobre el punto de unión entre la delantera y la espalda, juntando cara a cara derecho con derecho del tejido, cosa que es fundamental). Después se ensamblan los costados de la delantera y la espalda (cuidando de hacer coincidir con exactitud cada hilera de un lado con su idéntica del otro lado, puesto que el dibujo visto en horizontal debe continuar naturalmente aun en el paso de la pieza delantera a la trasera y viceversa). En estas últimas uniones ya aparecen de base las “cadenas” que se dan sobre los hombros, por lo cual se debe tomar sólo parte del segmento alto de la vareta de cada lado (porque si tomáramos toda la vareta de un lado más toda la vareta del otro, abrazándolas enteras con la lazada, sólo crearíamos una horrible muñón al unir); el alto de una vareta nos obliga a tejer dos medio puntos sobre la hilera de unión, la vareta doble exige tres, y los medio puntos sólo uno; en los casos en los que haya muchos calados no es aconsejable tejer una unión tupida de medio puntos: la solución está en alternar medio puntos sobre donde también haya medio puntos o varetas en la trama, con tantos puntos cadena como sea necesario para completar los espacios (una gruesa y cerrada hilera de medio puntos de unión sobre dibujos muy abiertos, también queda muy mal). Finalmente se cierran las mangas, desde la sisa hasta el puño.

El buen manejo de las uniones tejidas es clave en la hechura de prendas compuestas de rosetas o pancitos (en colchas, chales, chalecos, como ya lo veremos más adelante en este blog/libro).

Un detalle importante a la hora de iniciar y finalizar tanto una unión como una terminación, es el menudo pero valioso arte de esconder los nudos. La hebra que sobra (la anterior al primer punto, y la que sigue al punto ciego del remate) tiene que ser escondida, sobre todo en chalecos abiertos cuyo revés está expuesto a la vista exterior (en sweaters cerrados, no es tan imprescindible esto). La manera de esconder tales hebras es metiéndolas dentro del tejido de la misma unión: la anterior al primer punto se va “ocultando” a medida que hacemos la unión, mientras que la hebra del final deberá introducirse dentro del tejido de unión (tras cortar el hilo) utilizando una aguja más fina. Los nudos que provengan de añadidos (en el medio de cualquier hilera dentro de la extensión del tejido) siempre deberán quedar sobre el lado revés; pero si se quiere evitar tener tales añadidos en los chalecos abiertos o los chales o las colchas, basta prever cuando se nos va acabando el ovillo (y no habrá de alcanzar para acabar la hilera que estamos tejiendo), y cortar y añadir justo sobre el pasaje de una hilera a la siguiente (las hebras allí serán disimuladas en la correspondiente unión, o bien, dentro de las vueltas de terminación, según se requiera). Y aquí va otro detalle fundamental, no tan frecuentemente subrayado: al momento de finalizar cada parte, antes de rematar, se debe tejer un punto cadena (o sea, el final de cualquier extensión de tejido deberá ser: un punto cadena, un punto enano, cortar el hilo y apretar fuertemente el nudo, pero debe sobrar siempre una hebra de unos 3 cm); cortar el hilo al ras del nudo es casi una invitación a que el mismo uso pronto desteja nuestra preciada obra.

COSTURAS TEJIDAS AL CROCHET

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

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