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Archive for the ‘Pancitos y rosetones’ Category

Pancitos y rosetones hacen las veces de mosaicos, más o menos grandes o pequeños, con los cuales se forman piezas enteras de crochet. Definámoslos más exactamente.

Pancitos” se llaman a los cuadraditos, a imitación de los pancitos o terrones (de azúcar, por ejemplo).

Rosetones” son fragmentos redondos, que toman su nombre de los hermosos ventanales circulares medievales muy labrados y con vitrales multicolores.

Sin embargo, la diferencia “geométrica” entre la cuadratura de los pancitos y la redondez de los rosetones puede llegar a no ser tan tajante. De rosetones con ciertas líneas apropiadas es posible obtener cuadraditos en realce; a su vez, de cuadraditos que van creciendo (circularmente) en más de cuatro direcciones, es posible extraer cierta redondez. También se pueden tejer en círculo excelentes hexágonos, ideales para construir chalequitos como de encaje.

Pancitos y rosetones se adaptan perfectamente a todo tipo de lanas y de hilos, para invierno y para verano.

Dos claves son las que hay que respetar y cumplir para que una pieza hecha a rosetones o pancitos salga en su mayor esplendor: primero, el diseño del fragmento debe haber sido muy bien pensado; y segundo, las uniones (que son muchas) deben también haber sido muy bien pensadas, y ejecutadas con suma prolijidad. De la belleza del rosetón más la perfección de las uniones depende todo aquí.

Examinemos las reglas de diseño de un rosetón:

1) Se teje en círculo: o sea, comenzamos con un anillo de unos 5 puntos cadena (no más, pues nos quedaría un agujero grande en el centro, ni tampoco menos, pues sería más engorroso, y menos factible, insertarle el número de puntos que queramos en la primera hilera); cubrimos con la cantidad necesaria de medio puntos o de varetas, según sea lo que programamos para las siguientes hileras. Conste que no queda bien tomar esa primera hilera “pinchando” sólo una o dos lazadas de la cadena de base. Lo que se debe hacer es abrazar la cadena entera, “forrándola” con las varetas o los medio puntos.

2) Cada hilera, una vez completa, debe siempre cerrarse con un punto enano sobre el preciso lugar desde el cual se inició.

3) A medida que hacemos crecer el dibujo, no hay que olvidar que el círculo se va agrandando y que por lo tanto el número de puntos naturalmente aumentará.

4) Los arcos formados por cadenas, dentro del dibujo de fantasía, sólo podrán dejarse a la vista si se utiliza una lana más o menos gruesa que le dé cierta presencia y solidez a la cadena, o bien si se usa una aguja extra-fina. Con los hilados finitos, en general, los arcos de cadenas quedan muchísimo mejor se son tupidamente forrados por medio puntos en la hilera siguiente.

5) Dado que el dibujo se expande en cada hilera, habrá que subdividir permanentemente los arcos, o los abanicos, u otros grupetos de puntos que vayamos formando. Una fórmula que hace a la belleza en tal subdivisión es la de colocar los nuevos arcos o abanicos no en el mismo lugar que los de la hilera anterior sino alternados, ubicando el comienzo y el final de cada arco sobre el punto central de cada arco anterior. Claro que esta regla no contradice a aquella otra que señala la necesidad de crear líneas esenciales siguiendo el curso de algunas varetas en realce: ambas cosas pueden convivir a la perfección dentro de un mismo rosetón.

6) Los rosetones deben tener como máximo unos 10 cm de diámetro para lucir elegantes una vez armada la prenda. Con más de 12 cm, aparecerán como más groseros; con mucho menos, pueden funcionar también, pero se prestan mejor para prendas pequeñas (carteras, o ropita infantil).

7) Cuál deba ser el derecho y cuál el revés del rosetón (no importa cuál sea el lado derecho sobre el que efectivamente lo hemos tejido), queda librado a nuestro arbitrio, según queramos lograr mayor o menor realce, o según lo dictaminen nuestros ojos.

Examinemos ahora la segunda clave, que es la perfección al unir los rosetones:

1) Si el rosetón es perfectamente circular, habrá que “subdividirlo” imaginariamente en 4 o en 6 y unir todas las piezas como si fueran cuadrangulares o hexagonales. Cuando el rosetón va perfilándose como cuadrado o como hexágono mientras se va tejiendo es más fácil. Armar un chalequito de mangas largas a pancitos (o bien, a rosetones circulares que aceptan tomar la forma cuadrangular al momento de unir) es sencillo: no requiere hacer mitades de rosetones, ni tampoco pide cambiar nada en la continuidad de las rectas uniones en las mangas (si hacemos rosetones medianos, pueden ser 4, para dar el total del ancho de la manga, podemos lograr una manga suelta y recta, son necesidad de hacer disminuciones).

2) Para armar un chalequito de mangas largas con rosetones de perímetro hexagonal, se necesita tejer algunos semi-hexágonos a fin de nivelar el borde sobre el cual se harán las terminaciones para presillas y botones, y para nivelar la abertura del escote, y también se requiere cerrar a veces dos lados de dos hexágonos a fin de lograr alguna disminución al llegar la manga hasta la altura del puño (esto lo veremos bien, con gráficos y fotos, en el próximo post/capítulo).

3) Si el rosetón lleva todos los arcos forrados, las uniones también deberán hacerse forrando bien tupido los arcos de la última hilera (si es que hemos dejado como última hilera unos arcos de punto cadena); pero si la última hilera lleva ya arcos forrados, simplemente se toman los puntos coincidentes de la última hilera de ambos lados a unir (abarcando las dos hebras de cada punto, como cuando hacemos medio punto tupido), y tejemos una hilera de medio punto, formando un lado del hexágono o del cuadrado.

4) Las uniones de cada lado de hexágono o de cuadrado, se tejen individualmente; o sea, se comienza y se termina entre los límites de dicho lado. Es conveniente dejar libres uno o dos puntos entre unión y unión (eso dará cierto espacio, ornamental y de comodidad también, entre rosetón y rosetón). Las colitas de lana que quedan sobre ambos extremos de la unión, sencillamente se esconden (con un ganchillo fino) dentro de la mismísima hilera de medio punto de unión; así la unión quedará perfectamente prolija; de allí dentro, las hilachas no se escaparán.

5) Según sea el diseño del rosetón, y el estilo de la prenda a confeccionar, las uniones resultarán más bonitas sobre el derecho o sobre el revés de la prenda. Algunas veces, las uniones por fuera le dan un último relieve muy vistoso al tejido; otras veces, dada la belleza o la delicadeza del dibujo interno del rosetón, es mejor hacer las uniones sobre el lado de adentro. Para saber cuál es la opción más acertada, no basta con imaginarla, es preciso hacer un par de pruebas (sin cortar el hilo ni nada de eso, simplemente tejiendo sobre uno y otro lado, y mirando cuál va más a nuestro gusto).

Veamos ahora algunos ejemplos de pancitos y rosetones:

pancito con varetas en realce tomadas juntas, by Claudia Daneu

mi rosetón verde lima, by Claudia Daneu

rosetón efecto hélices, by Claudia Daneu

rosetón con punto ananá y arcos de medio punto, by Claudia Daneu

rosetón de abanicos más arcos rellenos de medio punto, by Claudia Daneu

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

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