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Archive for the ‘con hilados gruesos y finos’ Category

Elegir un hilado y la aguja que haga una buena dupla con él, es una cuestión más que importante de lo que comúnmente se cree. El primer indicio que nos dice si hemos tomado la aguja correcta es la libertad con la cual maniobramos al tejer; las lanas gruesas se le escapan al ganchillo pequeño (pues no caben dentro de él), así como las lanas finas parecen perderse en un inmenso espacio si se intenta tejerlas con un ganchillo demasiado grande. La incomodidad señala que esa aguja y esa lana no se llevan bien, así como la comodidad demuestra que la dupla lana-aguja funciona verdaderamente.

Sin embargo, dado que cada regla tiene también su excepción, algunas veces es posible utilizar una aguja un poco más delgada (para obtener un tramado algo más compacto, por ejemplo en puños y escotes, puntillas y otras terminaciones) o un poco más gorda (a fin de lograr un tejido más “aireado”, menos tupido y bastante más flexible). Es curioso ver cómo un mismo punto fantasía cambia notablemente su efecto visual, y su textura al tacto, hecho con un mismo hilado pero con diferentes tamaños de aguja. Igualmente, el mismo punto también cambia si se lo teje con hilado grueso o con hilado fino.

Pero aparte de esto, asimismo es necesario reconocer que el crochet de por sí produce tramas bastante gruesas, mucho más gruesas, en general, que cualquier punto tejido a dos agujas. Hay que saber contrarrestar este “defecto natural” del crochet. Por esta precisa razón, las hebras finas se prestan de maravillas para crear puntos de gran relieve, de dibujo más complejo y compacto, ideales para toda clase de prendas de abrigo, mientras que si se desea emplear lana gorda o semi-gorda, habrá que buscar puntos de menor relieve. Curiosamente también, aun con una lana gorda, buscando hacer un tejido en donde no se amontonen demasiadas varetas en abanicos, o no se hagan puntos ananá, o donde no se cierran varios puntos juntos, o sobre todo no se emplee la vareta en realce, se puede conseguir un tejido que no quede exageradamente grueso, ni grosero a la vista o al tacto.

Entre la opción de tejer una lana fina usándola doble, o tejer una lana gruesa, es preferible la segunda opción; la lana tejida doble (y haciendo un dibujo más básico) rinde muchísimo menos. Mucho más rinden una lana gruesa tejida con calados y puntos sin relieve, y una lana fina haciendo una fantasía muy labrada. Con una lana (fina) doble no se puede obtener una fantasía muy labrada y gruesa, con la delgadez de una lana fina tejida simple, absolutamente sí.

La elección de la trama gruesa o fina, con hilado fino o grueso, dependerá del concepto en base al cual diseñemos la prenda (sea más “souple” o más compacta, más informal o más formal: no es lo mismo un chal, que un saquito que imite a los de corte sastre), o incluso, a veces, también estará sujeta al material del que dispongamos (si vamos expresamente a comprar hilado nuevo, o si utilizaremos varios “restos” de otros tejidos).

mi punto "Terroncitos", by Claudia Daneu. Está hecho con varetas dobles agrupadas de a tres, cubiertas cada una con vareta simple. La lana es un acrílico extra fino.

fantasía simple con hilo de algodón rústico grueso, by Claudia Daneu

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

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