7) Es conveniente revisar el tejido una vez que finalizamos la hilera; cuando tejemos un punto fantasía más o menos complejo (que exige que estemos contando permanentemente, que dos de tal … más cuatro de tal …, etc.) podemos distraernos, nomás si alguien nos habla. Es preferible deshacer media hilera, poco más o menos, y volver a tejerla, que darnos cuenta mucho después y tener que destejer mucho más, o aun peor (malísima opción) dejar que un error estropeee la perfección del dibujo.
8) Cuando al final de una hilera nos toca tejer una vareta o un grupo de varetas, y para girar y continuar hacemos dos o tres cadenas (según sea vareta simple o doble), no es bueno reemplazar la vareta por esos puntitos cadenas más uno (como para equiparar la altura de los demás puntos vareta), debido a una simple y notoria razón: al confeccionar la unión (puesto que estamos hablando del punto que exactamente va sobre el borde lateral del tejido) esas cadenas ocupan bastante menos espacio que si tejiéramos la vareta también, y entonces queda cierto calado indeseado que nada tiene que ver con la trama que venimos haciendo.
9) Ciertos hilos o lanas tienden a separarse en sus tres o cuatro hebras (sea por la textura sedosa o rígida de la fibra, o por la manera en que están trenzadas): en tal caso hay que ser muy cuidadosa, y agarrar todas las hebras al tomar una lazada o al pinchar el punto de la hilera de abajo, controlando que todas las hebras siempre pasen correctamente … todas juntas.
10) Algunos hilos no están constituidos por una “torzada” de varias hebras, sino por una verdadera cadena (idéntica a nuestro punto cadena de base), hecha de una única hebra: este tipo de hilo tiende a ceder muchísimo, el tejido se estira demasiado, la prenda se deforma o se agranda a poco tiempo de estrenarla; si bien estos hilos son bellísimos (generalmente de seda muy brillante, y de extremada suavidad), hay que tener la prudencia de tejerlos con tramas bien compactas, evitando en lo posible los calados y los puntos flojos con agujas gruesas.
11) En zonas en las que el tejido vaya a soportar mucho peso o mucho roce (por ejemplo, en un bretel , o en un puño a la altura donde quiera doblarse) es necesario usar puntos que “agarren” bien fuerte los puntos de la hilera de abajo (para así lograr una mejor resistencia y durabilidad), y nunca asir sólo una de las lazadas del punto de la hilera de abajo (tal como se hace en el medio punto con nervadura o con relieve). Del mismo modo, no es bueno que solas cadenas (que sean parte de algún dibujo de fantasía), soporten peso (por ejemplo, en breteles o en manijas de carteras) porque, en el mejor de los casos, la pieza se deformará, y el el peor de los casos, la cadena acabará cortándose por excesiva tensión.
Soldebuenosaires (CLAUDIA DANEU)
Hola Claudia, agradecida por tu generosidad de ayudarme en aprender más del crochet que me fascina. Bendiciones, saludos, siempre grata
Felicitaciones por compartir tanto arte, esencia de un mundo invisible que se hace realidad ante nuestros ojos.
Saludos.
Roxana
¡¡¡ Gracias Roxana !!!