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Claudia Daneu (SOLDEBUENOSAIRES)

12) Cuando hacemos aumentos o disminuciones internas, y si hay hileras con abanicos o arcos de medio punto cuyo número de puntos sea par, y si en la siguiente hilera tenemos que tomar un punto desde el centro exacto del abanico o del arco … entonces habrá que tener la precaución -en el momento de tejer las varetas (del abanico) o los medio puntos (del arco)- de añadir un punto cadena intermedio, en el justo centro del abanico o del arco, a fin de procurar el espacio preciso y cómodo desde donde tomar el debido punto en la siguiente hilera.

13) Las prendas al crochet pueden ser lavadas perfectamente en los lavarropas automáticos, utilizando siempre programas adecuados a ropas delicadas, jabón de buena calidad, y un poco de suavizante; toleran muy bien los centrifugados suaves (los cuales son mucho menos agresivos para la prenda que la torsión manual); si la prenda está demasiado mojada (sin centrifugar, o por estar lavada a mano, con el peso del agua ajeno al peso de la lana) no se debe “colgarla” sino extenderla horizontalmente en algún espacio libre (una mesada, una silla, la bañera en horas en que nadie la usa, etc.), acostada naturalmente (sin estirarla demasiado, siguiendo su tensión normal) sobre una toalla que lleve por debajo unas cuantas hojas de papel de diario que absorban la humedad. Una vez que la prenda escurrió, y ya sólo tiene el peso de su hilado, sí se la puede colgar con cuidado hasta que termine de sacarse; hay que tomar la precaución, no obstante, de no aplastar ningún lado con los broches.

14) Las prendas al crochet (todas, sin excepción) nunca deben guardarse colgadas en una percha, sino prolijamente dobladas, a fin de evitar que se deformen.

15) Nunca, jamás, debe plancharse el crochet, bajo ningún concepto.

16) Los accesorios pequeños (bolsitos chicos que usamos de estuches para usos diversos, guantes, y carteras), se lavan muy bien a mano, con jabón neutro (puede ser el de tocador, o simplemente jabón blanco); quedan perfectamente limpias y suaves.

17) Las varetas en realce al derecho, vengan aisladamente o en bloque en un diseño de fantasía, lucen muchísimo mejor si la vareta de la hilera de abajo (desde la cual la tomamos) está sobre su lado revés. Igualmente, las varetas en realce al revés saldrán más lindas si se las toma desde una vareta de abajo que esté sobre su lado derecho.

18) Los puntos fantasía que requieren sólo 2 hileras para completar la altura de la secuencia, tienden todos a desarrollar cierta inclinación lateral (o sea, los costados no forman un ángulo perfectamente recto con la línea de la hilera de inicio, sino que hacen un esbozo romboidal), pero ese defecto es siempre compensado al hacer las uniones con las demás partes de la prenda. Esto no sucede con puntos que requieran 3, 4 o más hileras en su secuencia.

19) Aquellos puntos que “se enrulan” en sus bordes, se equilibran tanto al hacer las uniones de las partes de la prenda, como así también al tejerle las terminaciones.

SOLDEBUENOSAIRES (Claudia Daneu)

7) Es conveniente revisar el tejido una vez que finalizamos la hilera; cuando tejemos un punto fantasía más o menos complejo (que exige que estemos contando permanentemente, que dos de tal … más cuatro de tal …, etc.) podemos distraernos, nomás si alguien nos habla. Es preferible deshacer media hilera, poco más o menos, y volver a tejerla, que darnos cuenta mucho después y tener que destejer mucho más, o aun peor (malísima opción) dejar que un error estropeee la perfección del dibujo.

8) Cuando al final de una hilera nos toca tejer una vareta o un grupo de varetas, y para girar y continuar hacemos dos o tres cadenas (según sea vareta simple o doble), no es bueno reemplazar la vareta por esos puntitos cadenas más uno (como para equiparar la altura de los demás puntos vareta), debido a una simple y notoria razón: al confeccionar la unión (puesto que estamos hablando del punto que exactamente va sobre el borde lateral del tejido) esas cadenas ocupan bastante menos espacio que si tejiéramos la vareta también, y entonces queda cierto calado indeseado que nada tiene que ver con la trama que venimos haciendo.

9) Ciertos hilos o lanas tienden a separarse en sus tres o cuatro hebras (sea por la textura sedosa o rígida de la fibra, o por la manera en que están trenzadas): en tal caso hay que ser muy cuidadosa, y agarrar todas las hebras al tomar una lazada o al pinchar el punto de la hilera de abajo, controlando que todas las hebras siempre pasen correctamente … todas juntas.

10) Algunos hilos no están constituidos por una “torzada” de varias hebras, sino por una verdadera cadena (idéntica a nuestro punto cadena de base), hecha de una única hebra: este tipo de hilo tiende a ceder muchísimo, el tejido se estira demasiado, la prenda se deforma o se agranda a poco tiempo de estrenarla; si bien estos hilos son bellísimos (generalmente de seda muy brillante, y de extremada suavidad), hay que tener la prudencia de tejerlos con tramas bien compactas, evitando en lo posible los calados y los puntos flojos con agujas gruesas.

11) En zonas en las que el tejido vaya a soportar mucho peso o mucho roce (por ejemplo, en un bretel , o en un puño a la altura donde quiera doblarse) es necesario usar puntos que “agarren” bien fuerte los puntos de la hilera de abajo (para así lograr una mejor resistencia y durabilidad), y nunca asir sólo una de las lazadas del punto de la hilera de abajo (tal como se hace en el medio punto con nervadura o con relieve). Del mismo modo, no es bueno que solas cadenas (que sean parte de algún dibujo de fantasía), soporten peso (por ejemplo, en breteles o en manijas de carteras) porque, en el mejor de los casos, la pieza se deformará, y el el peor de los casos, la cadena acabará cortándose por excesiva tensión.

 

Soldebuenosaires (CLAUDIA DANEU)

1) Los puntos fantasía lucen muchísimo más en trozos grandes (los dibujos se tornan mucho más nítidos y más bellos), que en lo que se puede apreciar en una simple muestra. Algunas veces, puntos que en una muestra parecen de relativa belleza, tejidos en una extensión importante demuestran ser muy interesantes.

2) Para evaluar con mayor certeza la buena definición en el dibujo de un punto fantasía, es bueno observar la muestra al trasluz (contra la luz de la ventana o de una lámpara), a fin de mirar (en lo oscuro del contraluz) los contornos. Si el dibujo es “comprensible” al trasluz, el punto fantasía creado será válido en su resultado final.

"Cuasi-margaritas", by Claudia Daneu; foto al trasluz (a la luz de una lámpara)

3) No hay que cansarse de hacer pruebas para elegir la aguja más adecuada a las necesidades: si queremos un dibujo más compacto o más liviano, y de acuerdo al tipo de dibujo también.

4) Hay que aprender a aprovechar restos de lanas que han sobrado de otras prendas, y saber darles forma lo más útilmente posible, y con el mejor arte. Así se beneficia el bolsillo … y mucho más la creatividad.

5) Todo punto fantasía se verá muy distinto según sea su combinación con el color del hilado, su textura, y su grosor. Las diferencias de color, textura y grosor, hacen que se acentúen unas más que otras las líneas esenciales de los trazos en el dibujo.

6) Todo punto fantasía lucirá completamente diferente (en sus “líneas esenciales” y en sus “planos visuales”) si se lo aplica en sentido horizontal o en sentido vertical.

(SOLDEBUENOSAIRES) Claudia Daneu

Existen ciertas familias de puntos fantasía que, tomando muchos puntos juntos y aumentando otros tantos en cada hilera, forman importantes picos, muy vistosos, pero que requieren ser nivelados a un borde recto al momento de hacer una unión (especialmente, aquella de los hombros, y la unión lateral de delantera y trasera).

Cuando las ondas que forman dichos picos marcan un ángulo de unos 45°, es imprescindible tejer una buena nivelación. Si el ángulo es algo menor, la unión podrá hacerse sin necesidad de nivelar (quedará una suave blonda con cada costura, pero eso hará que la prenda quede deslucida). De más está decir que las ondas, por otra parte, son siempre bienvenidas sobre los límites inferiores de un chaleco, o una falda, o en puños y escotes; precisamente, tales ondas tienen una gracia particular, que ya prefigura de por sí la terminación.

Sin embargo, para las costuras, la rectitud es necesaria. Y para lograr esa nivelación sólo debemos ir cerrando de a una cada abertura entre picos, disminuyendo puntos hasta que queden tantos como sean justos (ni que sobren, ni que falten), continuando con el mismo tipo de dibujo que en toda la extensión del tejido.

Esta técnica de nivelación permite aprovechar especies de puntos que, tal vez, dejaríamos tontamente de emplear en una prenda de vestir por ese escollo de los picos (relegándolos a chales y mantitas). Solucionado ese escollo, ya no habrá excusas.

Doble nervadura desde abanicos, by Claudia Daneu, sin nivelación en borde superior

Doble nervadura desde abanicos, by Claudia Daneu, con nivelación en su borde superior

Doble nervadura desde abanicos, by Claudia Daneu, detalle de la nivelación

En el caso de este dibujo, la nivelación lleva una sola hilera, ayudada por varetas dobles cubriendo lo hondo de la abertura y varetas simples y medio puntos llegando a las puntas de los picos. Otros tipos de puntos, por ejemplo, que lleven solos medio puntos (que son de por sí “bajitos”) precisarán de tres hileras (ida-vuelta-ida) para completar la nivelación. Cada caso será distinto, según los puntos de base con los cuales se teja, y por lo tanto habrá que crear una nivelación “a medida” para cada punto fantasía en particular (siempre y cuando así lo exija la ondulación).

Soldebuenosaires (CLAUDIA DANEU)

Existe otra manera de tomar los puntos, tanto para las varetas como para los medio puntos (y las media varetas también), que es distinta de las clásicas tomas de una o de dos de las lazadas del punto de abajo, y que está como a mitad de camino entre el relieve y el realce (para recordar lo primordial, ver post “LOS PUNTOS BÁSICOS EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN Y UTILIDAD”). Es una modalidad que hace que el tejido ceda mucho menos que si tomáramos los puntos sin relieve o sin realce, y que he denominado MEDIO PUNTO REFORZADO, y VARETA REFORZADA.

Veamos las imágenes, y luego pasaremos a la explicación:

MEDIO PUNTO REFORZADO, by Claudia Daneu, de cerca, tomando todas las hileras al modo derecho

MEDIO PUNTO REFORZADO, by Claudia Daneu, tomando los puntos "del derecho".

MEDIO PUNTO REFORZADO, by Claudia Daneu, tomando una hilera al derecho y otra al revés

MEDIO PUNTO REFORZADO, by Claudia Daneu, una hilera derecho y otra revés, visto sobre el lado revés

VARETAS REFORZADAS, by Claudia Daneu, de cerca, tomando una hilera del derecho y otra del revés, visto sobre el lado revés

VARETAS REFORZADAS, by Claudia Daneu, de cerca, una hilera derecho y otra revés, visto sobre el lado derecho

VARETAS REFORZADAS, by Claudia Daneu, tomando el punto al modo derecho

VARETAS REFORZADAS, by Claudia Daneu, tomando los puntos al modo revés

PROCEDIMIENTO PARA REALIZAR MEDIO PUNTOS REFORZADOS Y VARETAS REFORZADAS

Al igual que para varetas y medio puntos en relieve, se “usan” las lazadas de abajo; y, al mismo tiempo, al igual que para las varetas en realce, es posible obtener un efecto “derecho” y un efecto “revés”.

Para medio puntos y varetas reforzados al derecho, simplemente se introduce la aguja bajo las dos lazadas del punto correspondiente de la hilera de abajo, pero a continuación, vuelve a introducirse la aguja desde atrás hacia adelante pasando por debajo de ambas lazadas del punto siguiente de la hilera de abajo, y luego sí tomará la aguja la nueva lazada a pasar por ambos puntos de abajo para formar así el medio punto / vareta nuevo. El medio punto o vareta siguiente deberá comenzar desde el “segundo” punto que participa de la hechura del punto anterior (al probarlo, sobre la marcha, las lectoras entenderán por qué).

Para medio puntos y varetas reforzados al revés, simplemente lo que varía es el sentido en que orientamos la aguja (igual que para las varetas realce); así, se comienza pasando la aguja por debajo de las dos lazadas del punto de abajo, pero desde atrás hacia adelante, y al segundo punto que participa sí se lo deberá tomar desde adelante hacia atrás (todo exactamente inverso al procedimiento para el modo derecho), y la lazada para formar el nuevo punto pasará por delante.

Los medio puntos reforzados logran un realce del cual carecen los medio puntos en relieve. Además, su nervadura es una cadena compacta, a diferencia del medio punto relieve, cuya nervadura es una línea simple. El medio punto reforzado hecho una hilera al derecho y otra al revés, logra una apariencia exótica, diferente.

Las varetas reforzadas logran un realce más ligero, menos grueso, que el realce tradicional. El efecto visual asimismo es un poco distinto.

Los medio puntos reforzados y las varetas reforzadas son muy útiles para la confección de tiras de carteras, breteles, cinturones, hileras de transición en medio de puntos fantasía, bordes de terminación de camperas, sweaters, etc, ¡o todo aquello que se quiera! La imaginación no tiene límites. Siempre hay un paso más allá que podemos dar.

 

SOLDEBUENOSAIRES (Claudia Daneu)

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En 2010, publicaste 19 entradas nueva, haciendo crecer el arquivo para 30 entradas. Subiste 142 imágenes, ocupando un total de 257mb. Eso son alrededor de 3 imágenes por semana.

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Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran search.conduit.com, es.wordpress.com, google.com.ar, pomponazul.blogspot.com y search.incredimail.com.

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Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

XI- ENCAJES TEJIDOS AL CROCHET diciembre, 2009
24 comentários

2

VI- LOS PUNTOS BÁSICOS DE DOS AGUJAS “TRADUCIDOS” AL CROCHET noviembre, 2009
3 comentários

3

XX- MÁS FANTASÍAS CON VARETAS CRUZADAS … Y MEDIO PUNTOS CRUZADOS TAMBIÉN marzo, 2010
8 comentários y 1 “Me gusta” en WordPress.com,

4

XV – TRAMAS CROCHET FINAS Y GRUESAS, CON HILADOS … GRUESOS Y FINOS enero, 2010
19 comentários

5

XVI – PUNTOS SIN CALADOS, Y PUNTOS DE TRAMA CERRADA CON CALADOS enero, 2010
2 comentários

Existe un tipo de puntos fantasía  -especialmente, los que llevan mucho relieve, y dentro de este grupo, a su vez, aquellos cuyo dibujo del derecho va con preponderancia de varetas relieve derecho- cuya constitución hace que la trama del derecho sea muy distinta de la trama sobre el lado del revés. En estos casos (de los cuales ya he mostrado muchas fotos a lo largo de mis post/capítulos), no sólo el lado derecho es bonito; muchas veces, el lado revés también es sumamente interesante: eso hace que de un solo y mismo punto … se obtengan dos. Una vez se puede tejer toda una prenda confeccionándola de modo que luzca sólo la trama del derecho, otras veces, toda del lado revés, o también alternando partes de una y de otra trama (y así la prenda aparecerá exteriormente como tejida “a dos puntos”).

Veamos las dos tramas de mi Punto Rombos:

Punto Rombos by Claudia Daneu, del derecho

 

Punto Rombos by Claudia Daneu, del revés

 

Pero también hay posibilidades más allá, nuevas opciones que toman el derecho y el revés y los superan, marcando así un gran salto en la evolución del crochet. Aquí van un par de ejemplos:

El Rombo y su sombra- by Claudia Daneu

Punto Diagonal, by Claudia Daneu

Post Data:

Mensaje para lectoras desprevenidas: todos los puntos fantasía que publico son de mi entera autoría, salieron de mi cabeza. ¿Mérito mío? No, nada habría hecho sin la creatividad que Dios me dio.

Mensaje para mis lectoras de siempre: un beso muy grande, y mil gracias por valorar lo que una hace de corazón.

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

 

   Existe la posibilidad de obtener dibujos de efecto visual similar, mediante puntos que sean ligeramente distintos. Reconocer las semejanzas y las diferencias entre tales puntos, también es algo útil: agiliza y agudiza la mirada estética indispensable en el arte del crochet, sirve para perfeccionar el tejido, puesto que comparando, se llega a deducir cuál opción es más adecuada según cada caso (por ser más nítida, o con más relieve, o con menos relieve, o más “ordenada” ante lo que el ojo juzga, más cómoda para tejer, etc.).     Los ejemplos, podrían remontarse sin lugar a dudas hasta el infinito. Veamos uno, el de mis “Abanicos Entrecruzados” (ver la foto en mi post “El lenguaje de los abanicos”); allí puse una muestra donde se mezclan las opciones; en las fotos que abajo verán, en cambio, las opciones se ven bien claras y distintas:

Abanicos Entrecruzados, del revés, by Claudia Daneu

Abanicos Entrecrtuzados, del derecho, by Claudia Daneu

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires) 

A fin de obtener el mayor grosor, y una gama más amplia de posibilidades en el dibujo de fantasías crochet con punto ananá, es necesario combinar el ananá con otras figuras básicas; así salen su mezcla con los abanicos, con las varetas cruzadas, y en su versión realce. Estas combinaciones son ideales para el diseño de mantas y ponchos, como también de carteras y de todos aquellos accesorios que requieran el máximo tupido en las tramas.

ANANÁ Y ABANICOS:

Punto Sólo-pétalos, del derecho, by Claudia Daneu

Punto Sólo-pétalos, del revés, by Claudia Daneu

ANANÁ, CRUZADO CON UNA VARETA:

Punto Estructural, del derecho, by Claudia Daneu

Punto Estructural, del derecho, de cerca, by Claudia Daneu

Punto Estructural, del revés, by Claudia Daneu

Punto Estructural, del revés, de cerca, by Claudia Daneu

ANANÁ EN REALCE (TOMADO EXACTAMENTE IGUAL QUE LA SIMPLE VARETA REALCE, PERO CON SUS TRES LAZADAS):

Punto Moquette, del derecho, by Claudia Daneu

Punto Moquette, del derecho, de cerca, by Claudia Daneu

Punto Moquette, del revés, by Claudia Daneu

Punto Moquette, del revés, de cerca, by Claudia Daneu

Soldebuenosaires (CLAUDIA DANEU)

El punto ananá es uno de los puntos básicos del crochet, junto con el medio punto, la media vareta, y todas las demás variantes de la vareta. Es en sí una de las variantes de la vareta, y (para quienes no la recuerden) ya la he explicado y fotografiado en el segundo post/capítulo: “LOS PUNTOS BÁSICOS EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN Y UTILIDAD”.

Son tres las precauciones (si es que así puede llamárselas) que debemos tomarnos para con el punto ananá. Primera, es un punto que queda grueso y por lo tanto es mejor usar hilados que no sean excesivamente gruesos (aunque esto también está sujeto a excepciones). Segunda, es un punto que requiere bastante más hilado que otros (lleva mucho más que las solas varetas en relieve). Y, tercera, el punto ananá, con sus dos o tres lazadas que vamos levantando sucesivamente, exige que calibremos bien pareja la altura de todas y cada una de dichas lazadas, dentro de un mismo punto ananá, como así también vista la totalidad de los puntos entre sí.

Pero el punto ananá no está reservado sólo para tejer “telas crochet” de pura mota lisa. El “ananá” puede tanto ser protagonista como figura complementaria en un sinfín de fantasías originales, diferentes en su estética, y de distinto grosor.

Veamos algunos ejemplos:

Punto Caracolitos, by Claudia Daneu

Escudos crochet, by Claudia Daneu

Ananás que coronan abanicos, by Claudia Daneu

Ananás que coronan abanicos, by Claudia Daneu

Abanicos de ananá, by Claudia Daneu

Ananá y varetas oblicuas, by Claudia Daneu

Dúos de ananá, by Claudia Daneu

Con punto ananá, inclusive se puede seguir logrando efectos “símil dos agujas”:

Jersey crochet con ananá y nervaduras, del derecho, by Claudia Daneu

Jersey crochet con ananá y nervaduras, del revés, by Claudia Daneu

Pseudo-jersey crochet, by Claudia Daneu

(Soldebuenosaires) CLAUDIA DANEU

A todo el público que con tanto cariño y con tanta devoción por el crochet lee mi blog, le cuento: he publicado el librito de puntos que ya venía anunciando.

Está disponible a través de Lulu.com. Para comprarlo, el acceso directo está tipeando la siguiente dirección (tal cual está aquí escrita, por rara que suene):

www.lulu.com/content/legacy-lulustudio-photo-book/los-puntos-fantasía-hechos-realidad–crochet-soÑado/8922786

Espero que les guste mucho, mucho.

P.D.: la dirección para el enlace, hay que escribirla donde escribimos los sitios generales que buscamos (arriba de todo) siempre en la Web; o sea, no en el buscador que existe dentro del blog.

Definamos fundamentalmente al abanico como un conjunto de media varetas, varetas o varetas dobles tejidas sobre un solo y mismo punto de base, y rodeado sobre sus extremos laterales de un medio punto (esta última característica, precisamente, es la que baja el nivel sobre los costados, y así determina que el conjunto de puntos “se abra” desde su mismo centro, igual que un abanico real); de no ser varios los puntos altos tejidos sobre un solo punto de base, y de no estar éstos sujetos hacia abajo por un punto bien bajo, nunca se lograría el efecto abanico.

Pero el abanico no se limita a la posibilidad de aparecer él solito y simple, repetido indefinidamente a lo largo de todo el tejido. Tomado como una unidad estructural básica (un módulo, mejor dicho), es sumamente apto para diseñar puntos novedosos; a partir de él se puede obtener abanicos amplios y con variaciones, e incluso trazar bellos arcos que serán líneas esenciales. y también construir tramas que conviertan a las varetas del abanico de base en hermosas diagonales de punto vareta en realce.

Por extraño que parezca, el abanico tal cual lo hemos definido recién, tiene también su propio inverso, su directo contrario: aquel otro abanico construido por un conjunto de media varetas, varetas o varetas dobles, tejidas separadas (cada una sobre su punto correspondiente de la hilera anterior) pero tomadas juntas en su lazada final. Existen incontables alternativas originales para este abanico invertido.

Dominar estas posibles transformaciones del básico abanico, es una clave medular en el arte de crear nuevos puntos fantasía.

Veamos algunos ejemplos:

Abanicos con volados, by Claudia Daneu

Abanicos entrecruzados del revés- by Claudia Daneu

Abanicos entrecruzados del derecho- by Claudia Daneu

Abanicos majestuosos, del derecho- by Claudia Daneu

Abanicos majestuosos, del revés- by Claudia Daneu

Canon de asimetría (con abanicos invertidos), by Claudia Daneu

Conjunción de abanicos y abanicos invertidos- by Claudia Daneu

Punto Isósceles- by Claudia Daneu

Nervaduras simples, derecho y revés, desde abanicos- by Claudia Daneu

Punto Escobitas (con abanicos invertidos)- by Claudia Daneu

Y también, con abanicos simples y abanicos con varetas realce derecho, combinados con medio punto con nervadura y medio punto en relieve …

Escarapela para el Bicentenario (1)- Argentina, 25 de mayo de 2010- por Claudia Daneu

Escarapela para el Bicentenario (2)- Argentina, 25 de mayo de 2010- por Claudia Daneu

Soldebuenosaires (CLAUDIA DANEU)

Las varetas (y las varetas dobles) hechas en realce, verdaderamente abren un mundo aparte dentro de universo del crochet.

Observando un criterio meramente utilitario, la inclusión de varetas en realce (no ya una absoluta totalidad de tales varetas, sino simplemente algunas, entremezcladas en la combinación de puntos básicos que conforman el dibujo) impide que el tejido ceda demasiado, dejando horriblemente estiradas aquellas lazadas desde las cuales han sido tomadas las varetas de las hileras subsiguientes (cosa que ocurre al tejer varetas sencillamente tomando una o las dos lazadas de la vareta de la hilera anterior). Por el contrario, las varetas en realce toman tan bien a la hilera de abajo que, abrazándola, quedan óptimamente sujetas.

Y si se observa un criterio meramente estético, el uso novedoso de las varetas en realce eleva al crochet a una dimensión de gran elegancia y refinamiento. Con las varetas en realce podemos reproducir los clásicos puntos que se tejen a dos agujas (lo cual ya hemos estudiado en un post/capítulo anterior), pero también tenemos la posibilidad de hacer una infinidad de bellísimos dibujos originales. Todas las variedades de varetas cruzadas (que también ya estudiamos) son asimismo parte del microcosmos del realce.

La ventaja de las varetas en realce (compartida de alguna manera con los medio punto y las varetas en relieve) es la capacidad de originar diversos “planos visuales” dentro de un mismo dibujo. Todo punto fantasía que contenga un ordenamiento armónico de medio punto (con o sin nervadura, y con o sin relieve), puntos cadena, y varetas (sin realce), con el agregado de algunas líneas trazadas por varetas en realce, siempre creará encantadores efectos que complacen a los ojos de cualquier buen observador: mirado el tejido en sentido horizontal o vertical, o con la luz cayendo sobre un lado o sobre el otro, se verán más nítidamente (como “en primer plano”) unas líneas u otras, unos sub-dibujos u otros de los varios que pueden reconocerse dentro de la trama. Estos diversos planos visuales reunidos todos en un solo dibujo, logran que nuestro crochet adquiera un considerable aspecto tridimensional, comparable al de las obras pictóricas que dan la sensación de perspectiva, de abrir el espacio en su profundidad.

Así, una prenda tejida con este tipo de puntos, lucirá un deslumbrante tornasol (no de colores sino de formas) con el movimiento natural al llevarla puesta.

Veamos algunos ejemplos de puntos así:

Cuadrícula de varetas realce y medio punto- by Claudia Daneu

Compacto de galones con varetas realce derecho y revés- by Claudia Daneu

Punto Solas Nervaduras- by Claudia Daneu

Nido de abeja simple- by Claudia Daneu

Nido de abeja elastizado- by Claudia Daneu

Punto Mundos, del derecho- by Claudia Daneu

Punto Mundos, del revés- by Claudia Daneu

Soldebuenosaires (Claudia Daneu)

Las variaciones combinatorias (o sea, las combinaciones de puntos básicos) con las cuales se trazan diferentes dibujos al crochet, señalan decididamente la existencia de “familias de puntos”.

Es importantísimo conocer y discernir muy bien estas variaciones combinatorias, pues son fundamentales para desarrollar la habilidad de idear puntos fantasía mentalmente (imaginándolos, antes de ir a probarlos con lana y aguja); asimismo, es utilísimo dominar el repertorio de familias de puntos por la simple razón de que eso permite resolver con facilidad qué clase de puntos, qué tipo de trama queremos lograr, cada vez que nos disponemos a tejer una prenda nueva.

Familias de puntos son, entre otras muchas: la de los abanicos, la de las varetas en realce, la del punto ananá, la de los dibujos con líneas curvas, la de los dibujos muy rectos. Curiosamente, muchos puntos resultan ser “mixtos”, pues contienen elementos esenciales “procedentes” de diversas familias de puntos (y por tanto, pueden ser clasificados indistintamente dentro de una u otra familia, según sea la particularidad en base a la cual lo observemos). Todo esto lo iremos estudiando en los subsiguientes posts/capítulos.

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

La misma trenza que se hace en el cabello, puede tejerse al crochet.

Mucho más refinada, y más femenina que el ocho, la trenza sí requiere tomar los cruces de varetas en todas las hileras, dado que es característica de cualquier trenza el no dejar demasiado espacio entre los cruces (o sea, es necesario saber tomar los cruces también sobre el lado revés, cruzar también tejiendo varetas realce revés, prolijamente y sin confundir la “mecha” que corresponde en cada caso cruzar). Recordemos que ya no son dos (como en el ocho simple) sino tres, las “mechas” a entrecruzar. Un consejo práctico: a fin de no confundir cuál mecha cruzar con cuál otra, hay que imaginar permanentemente la trenza de pelo, y visualizarla con claridad mentalmente, y así se verá fácil cómo proseguir.

He aquí la trenza:

dos trenzas simples, by Claudia Daneu

trenza doble, by Claudia Daneu

trenza doble, de cerca, by Claudia Daneu

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

El clásico y elegante “ocho” queda tanto o más bonito al crochet que a dos agujas. Sin embargo, tiene sus pequeños secretos para resultar perfecto:

1)  Ante todo, es preciso dominar la hechura de varetas cruzadas (y haber practicado unos cuantos puntos fantasía que lleven tales cruces de varetas), puesto que no hay ocho si no se tejen varetas cruzadas.

2)  Siguiendo el modo de las dos agujas (que forman el ocho todo a “punto derecho”), con el ganchillo el ocho se forma mediante todas varetas en realce (del derecho). Para que el contorno del ocho se destaque del resto de la superficie del tejido, es conveniente rodear al ocho o bien de varetas sin realce, o con realce pero del revés, o bien con alguna combinación de fantasía que sea visualmente disímil de las líneas esenciales del ocho.

3)  A fin de que las dos partes del ocho (o sea, los dos “mechones” que lo conforman) no queden fundidas en una sola sobre la parte media, allí donde el tejido no cruza varetas, se debe incluir una vareta realce revés entre ambas partes [ver fotos].

4)  Las varetas que propiamente realizan el cruce deben ser siempre varetas dobles (si venimos tejiendo el ocho con varetas simples). Y en el caso de que hubiéramos venido tejiendo el ocho con varetas dobles, las varetas del cruce deberán ser triples (de tres lazadas, y que salen tan buenas como las más simples).

5)  Por la sencilla razón de una mayor comodidad, es mejor tejer siempre los cruces sobre el lado “derecho” del realce; o sea, es más fácil tejer el cruce con realces derechos, sobre el lado derecho de lo que será el tejido terminado, que hacer el cruce sobre el revés y tomándolo con varetas realce revés (el efecto sería el mismo, sólo que será algo más molesta su ejecución, sobre todo para quienes no tengan demasiada experiencia en esto).

6)  Para lograr ochos compuestos se necesita dominar muy bien (mental y manualmente) el cruce de varetas en un sentido y en otro (es decir, cruzando hacia la derecha y hacia la izquierda); la simetría de los ochos compuestos lo requiere así.

7)  Hay que tener en cuenta que los ochos insumen mucho hilado, y se debe calcular más o menos el doble de material que el que insumiría una prenda normalmente (no demasiado calada), si es que se desea incluir unos cuantos ochos en el diseño. Casi ningún punto fantasía lleva tanta cantidad de lana o hilo como los ochos.

Vayamos a las imágenes:

el clásico ocho simple, al crochet , by Claudia Daneu

ocho simple crochet, de cerca, by Claudia Daneu

el clásico ocho doble, al crochet, by Claudia Daneu

clásico ocho doble, de cerca, by Claudia Daneu

ocho doble con variación, by Claudia Daneu

ocho doble con variación, de cerca, by Claudia Daneu

ocho doble estilo torzada, by Claudia Daneu

ocho doble estilo torzada, de cerca, by Claudia Daneu

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

Con el leit motiv de las varetas cruzadas es posible crear dibujos muy diversos: tanto tramas super tupidas (especiales para tapaditos, o sacos tipo sastre), como tramas semi-caladas (aptas para diferentes usos), y hasta encajes bien modernos y originales.

Los medio puntos cruzados (MEDIO PUNTOS ENTRECRUZADOS, y MEDIO PUNTOS ENVOLVENTES, el procedimiento de ejecución es el mismo que para las varetas), al dar por resultado dibujos más pequeños, son ideales para todas las prendas de bebé. Claro que también se pueden utilizar en accesorios o en fragmentos de prenda (guardas intercaladas, terminaciones, etc.).

Aquí van algunos ejemplos:

Punto Sesgo, con VARETAS ENTRECRUZADAS, by Claudia Daneu

Punto Sesgo, de cerca, by Claudia Daneu

Cuasi-encaje con VARETAS ENTRECRUZADAS, del derecho, by Claudia Daneu

Cuasi-encaje, del revés, by Claudia Daneu

Punto Pinceladas, con VARETAS ENVOLVENTES, by Claudia Daneu

Punto Pseudo-abanicos, con VARETAS CRUZADAS CANGREJO, by Claudia Daneu

Punto Pseudo-abanicos, de cerca, by Claudia Daneu

Punto Mosaiquitos, con VARETAS ENTRECRUZADAS, by Claudia Daneu

Punto Mosaiquitos, de cerca, by Claudia Daneu

Encaje con arabescos de varetas cruzadas, by Claudia Daneu

Punto Acentos, con VARETAS ENTRECRUZADAS, by Claudia Daneu

Punto Acentos, de cerca, by Claudia Daneu

Punto Hoyuelos, con VARETAS ENTRECRUZADAS, by Claudia Daneu

Punto Hoyuelos, de cerca, by Claudia Daneu

Punto Telar Crochet (queda igual de los dos lados), con MEDIO PUNTOS CRUZADOS ENVOLVENTES, by Claudia Daneu

Punto Interlineado Sencillo (del derecho), con MEDIO PUNTOS ENTRECRUZADOS, by Claudia Daneu

Punto Interlineado Sencillo (del derecho), de cerca, by Claudia Daneu

Punto Interlineado Sencillo (del revés), con MEDIO PUNTOS ENTRECRUZADOS, by Claudia Daneu

Punto Interlineado Sencillo (del revés), de cerca, by Claudia Daneu

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

Suele escucharse por ahí (aunque no con demasiada frecuencia) acerca de las varetas cruzadas. Dicho así, a secas, es en realidad un concepto equívoco, que merece análisis y detallada explicación. Las variedades de varetas cruzadas son muchas, y tal como lo he ido descubriendo, caben dentro de distintas clasificaciones. Este tema, que parece cosa rebuscada, es sumamente importante, pues de no tenerlo bien en claro, sería imposible que salieran a la luz un sinnúmero de dibujos de fantasía, de muy diversos rasgos y grosores y relieves, aptos para muy diferentes tipos de prenda.

Clasificación de las varetas cruzadas según el número de hileras que necesitan para formar el cruce: muchas de las variedades cruzan dentro de una misma hilera, mientras que algunas otras requieren de dos hileras para cruzarse. Sólo las varetas en realce que dibujan ochos y trenzas llevan dos hileras para el cruce (esto lo veremos en los siguientes posts/capítulos). Todas las demás variedades que a continuación estudiaremos cruzan sobre una sola y misma hilera.

Clasificación de las varetas cruzadas según el modo de trazar el cruce:

1)  Vareta(s) que abraza(n) a otra(s) vareta(s), y que daremos en llamar “varetas envolventes“.

2)  Varetas que se entrecruzan, tal que unas estén en primer plano y otras en segundo plano (hay que tener presente cómo cambiar de plano, y hacer que unas u otras varetas aparezcan por “delante” o “por detrás”). A este grupo lo llamaremos “varetas entrecruzadas“.

3)  Varetas que forman una especie de cordón, y que denominaremos “varetas cruzadas cangrejo“.

Clasificación de las varetas cruzadas según el orden en que se tejen las varetas:

Las varetas envolventes y las varetas entrecruzadas, siempre, dividen el número total de varetas en dos, y el procedimiento es así:

- se teje la segunda vareta y luego la primera (si se cruzan sólo dos varetas).

- se tejen la tercera y la cuarta, y luego la primera y la segunda (si el total a cruzar es de cuatro varetas).

-  se tejen la cuarta, la quinta y la sexta, y luego la primera, la segunda y la tercera (si han de cruzarse un total de seis).

En tanto, las varetas cruzadas cangrejo siguen linealmente, uno por uno, el orden de las varetas que viene dado, pero invirtiéndolo, pues deben tejerse de izquierda a derecha (igual que el punto cangrejo).

Es imprescindible recordar que todas las varetas cruzadas, sin excepción, toman las dos lazadas del punto correspondiente de la hilera anterior. O sea, nada de asir de una sola lazada (ni la delantera ni la trasera) aquellas varetas que vayan destinadas a dibujar un cruce: quedarían con poco sustento, en relación a la firmeza del tramado que ellas en sí mismas son.

Aquí van las imágenes (para ser cotejadas con las respectivas clasificaciones):

una hilera de VARETAS CRUZADAS ENVOLVENTES, simple, by Claudia Daneu

De escaso relieve, y dibujo muy pequeño, estas varetas (una segunda vareta que abraza a una primera: o sea, salto un espacio, tejo la segunda, luego vuelvo hacia atrás, retomo el espacio que había dejado tejo una nueva vareta abrazando a la anterior), son apropiadas para alguna terminación (a la manera de los picots, por ejemplo), o separadamente, como lo muestra la foto, a modo de fino galón o pasamanería, para aplicarlo como adorno.

las tres primeras varetas para un cruce triple de VARETAS ENVOLVENTES, by Claudia Daneu

la primera media vareta para el cruce VARETAS ENVOLVENTES, by Claudia Daneu

la tercera media vareta ... , by Claudia Daneu

la tercera media vareta ..., by Claudia Daneu

la secuencia completa de VARETAS ENVOLVENTES, del derecho, by Claudia Daneu

En esta última foto, los ojos de mis amigas lectoras tal vez ya reconozcan aquí algo: sí, es el módulo base de mi punto “Terroncitos” (ver post/capítulo sobre las uniones, y también en tramas finas y gruesas …).

Intercalo ahora la “receta” de  mis “Terroncitos”. Se inicia todo con una cadena cuyo número de puntos sea múltiplo de cinco (sí, porque aunque el total de varetas a cruzar sea seis, conviene en la primera hilera, y sólo en ella, para que sea menos ondulado el borde inferior, tejer las 3 primeras, y luego las 3 segundas, tal que la sexta sea tomada desde el mismo punto en donde fuera tomada la primera). O sea, sobre la cadena de base, el dibujo parte de esta manera: saltando dos espacios, se tejen tres varetas, y luego se tejen las tres media-varetas que las abrazarán a las primeras una por una (las “abrazadas” son varetas, mientras las que “abrazan” o “envuelven” son media varetas, pues queda muchísimo mejor), y así queda trazado ya el primer terroncito, … y se sigue igual hasta acabar la hilera. La segunda hilera (y todas las hileras pares), requieren que los tres puntos de inicio y de cierre queden “sin envolver”(solas varetas), dado que los terroncitos habrán de tejerse siempre alternadamente (o sea, no como si estuviesen apilados en una misma línea vertical, sino con el mismo modo de acomodarse que los clásicos abanicos); vale decir, sobre la segunda y todas las hileras subsiguentes, las varetas y las media varetas (cuyo número será siempre seis) se hacen sobre el pequeño cuenco dejado por el contorno de los terroncitos de la hilera anterior. Ah, otro detalle más: tanto para abrir como para cerrar todas las hileras impares, es necesario tejer un medio punto que nivele hacia abajo la correspondiente definición del módulo del dibujo.

Veamos otros ejemplos:

Punto ´REVÉS Y PANCITOS´, con VARETAS ENVOLVENTES, by Claudia Daneu

Punto ´Revés y pancitos´, con varetas envolventes, by Claudia Daneu

VARETAS ENTRECRUZADAS, haciendo pasar las primeras por encima de las segundas, by Claudia Daneu

VARETAS ENTRECRUZADAS, haciendo pasar las segundas por encima de las primeras, by Claudia Daneu

Alternancia básica de VARETAS ENTRECRUZADAS con medio punto relieve, del derecho, by Claudia Daneu

la primera de las varetas cruzadas cangrejo, by Claudia Daneu

la primera y la segunda de las varetas cruzadas cangrejo, by Claudia Daneu

primera, segunda y tercera varetas cruzadas cangrejo, by Claudia Daneu

el dibujo de las VARETAS CRUZADAS CANGREJO queda finalizado al inicial el siguiente módulo, by Claudia Daneu

fantasía básica de varetas cruzadas cangrejo, y medio punto relieve, del derecho, by Claudia Daneu

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

Para dar un toque de distinción a puños, escotes y cinturas, y hacer de ellos no una simple terminación obligada sino una ornamentación original adicional, las variaciones del punto elástico ofrecen una gama ilimitada de posibilidades. Para tejer una prenda completa (una polera, una blusita, una cartera, una bufanda, o lo que sea) dichas variaciones también son una buenísima opción.

Siempre partiendo de las combinaciones de base (un revés y un derecho, o dos y dos, o dos y uno, o tres y tres, o tres y uno, o tres y dos, o como se quiera), las variaciones definen un dibujo de fantasía que conserva (más o menos visible o implícito) el esqueleto matemático inicial del punto elástico, aunque con un aire de evolución y refinamiento.

Aquí van algunos ejemplos:

Punto Cascadas, by Claudia Daneu

Punto Torzadas, by Claudia Daneu

Elástico Bucleado, by Claudia Daneu

Elástico de Tríadas, by Claudia Daneu

Elástico Labrado, by Claudia Daneu

Elástico Mimético (porque se parece mucho más al de dos agujas), by Claudia Daneu

Elástico Transformado, by Claudia Daneu

CLAUDIA DANEU (Soldebuenosaires)

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